Reseña Histótica

El MAS nació en 1971 de una escisión del Partido Comunista de Venezuela (PCV) causada por los conflictos en torno a la posición frente a la Unión Soviética y a la emergencia del "eurocomunismo". Representando una línea no dogmática favorable al pluralismo y al socialismo democrático, el MAS es considerado como uno de los partidos más importantes de la "nueva izquierda" latinoamericana. El partido participó por primera vez en las elecciones del 9 de diciembre de 1973, en las que su candidato a la presidencia, el independiente José Vicente Rangel, obtuvo el 4,3% de la votación y el partido consiguió nueve escaños en la Cámara de Diputados y dos en el Senado. El MAS aumentó su representación a 11 diputados en los siguientes comicios, celebrados el 3 de diciembre de 1978, mientras que su candidato presidencial, de nuevo Rangel, obtuvo el 5,2% del voto. En los comicios del 4 de diciembre de 1983, una facción del MAS presentó como candidato el ex guerrillero Teodoro Petkoff, uno de los fundadores del partido, formando una alianza con el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR); mientras que la otra, aliada con otras fuerzas de la izquierda como el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) y el PCV, volvió a apoyar la candidatura de Rangel. Con el voto dividido fundamentalmente entre estos dos candidatos, Petkoff obtuvo el 3,5% y Rangel el 3,4% de los sufragios. Tras haberse fusionado con el MIR el 20 de agosto de 1988, el MAS obtuvo en los comicios del 4 de diciembre de 1988 el 10,2% de los votos para la Cámara de Diputados y 18 escaños —el mejor resultado obtenido en 25 años por una formación distinta de los dos partidos dominantes, Acción Democrática (AD) y el Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI). Sin embargo, su candidato presidencial, de nuevo Petkoff, sólo obtuvo el 2,7% de los votos. Siendo la tercera fuerza parlamentaria de Venezuela, el MAS prestó su apoyo a la candidatura de Rafael Caldera en las presidenciales del 5 de diciembre de 1993, como una alternativa para romper con el bipartidismo dominante en el país hasta esa fecha, integrando la alianza Convergencia Nacional (CN); brindó un apoyo decisivo para la victoria de Caldera, con el 30,5% del escrutinio. En esa misma ocasión, el MAS logró 23 escaños en la Cámara de Diputados y siete en el Senado, y su posición se consolidó en las elecciones regionales y municipales del 3 de diciembre de 1995, en las que obtuvo cuatro de los 22 gobiernos de estado. La participación de representantes del MAS en el Gobierno de Caldera generó varios conflictos internos en el partido, que tradicionalmente ha estado caracterizado por la existencia de varias corrientes. Estos desacuerdos culminaron después de las elecciones internas del partido celebradas el 27 de abril de 1997, cuyo resultado fue inicialmente cuestionado por el sector representado por D´Paola y Gustavo Márquez, y provocaron la existencia momentánea de dos direcciones. Aunque en la X Convención Nacional del MAS, que tuvo lugar el 26 de noviembre de 1997 se llegó a un acuerdo que permitió la representación paritaria de los dos sectores en la dirección del partido, asumiendo el liderazgo emergente -Felipe Mujica y Leopoldo Puchi- la Presidencia y la Secretaría General, respectivamente.
Después en 1998, luego de haber ponderado su apoyo a varios candidatos, el MAS decidió el 12 de junio de 1998 respaldar la candidatura de Hugo Chávez, por considerarla la opción electoral más representativa de los cambios que el pueblo esperaba con esperanza. Así como en el país, esta decisión contó con el apoyo de la mayoría de los sectores dentro de la organización, pero resultaba contraria a la opinión de algunos de los fundadores y dirigentes históricos del partido, quienes optaron por distanciarse o separarse del movimiento, entre ellos Teodoro Petkoff, entonces Ministro de Planificación. Integrado en el Polo Patriótico (PP), la alianza que apoyó la candidatura de Chávez, el MAS nuevamente fue un factor decisivo aportando mas de 660.000 votos y mantuvo inalterado, a grandes rasgos, su representación en el Congreso en las elecciones parlamentarias el 8 de noviembre de 1998. Posteriormente, en los comicios el 6 de diciembre de 1998, el MAS aportó alrededor el 16% de los votos a favor de Chávez, correspondiente al 9,0% del escrutinio total.
Siempre crítico e irreverente, el MAS mostró diferencias con el gobierno de Hugo Chávez, cuando tenía poco más de un año y aún mantenía importantes niveles de popularidad en el país. En Enero del 2001, en el marco del aniversario del partido, el MAS presentó un documento donde solicitaba al Presidente de la República la rectificación de la política económica y expresaba su preocupación por el incremento de la pobreza y la paralización del aparato productivo nacional. Igualmente solicitaba que se pusiera fin al régimen de transitoriedad derivado del proceso constituyente para orientar los esfuerzos a la consolidación de las instituciones democráticas del país. Y por último solicitaba que cesara la confrontación que el gobierno mantenía con el empresariado, la iglesia y los medios de comunicación social, entre otros sectores sociales, políticos y económicos de la vida nacional, al contrario el MAS proponía que se abriera un fértil diálogo -amplio y sincero- en atención al interés nacional. Ese fue el inicio de la ruptura definitiva del MAS con Hugo Chávez y su gobierno, pues el partido consideró que se había frustrado la expectativa de cambios y que la ejecutoria gubernamental distaba mucho de la propuesta democrática que se le había presentado a los venezolanos. Para muchos analistas políticos, si el Presidente hubiese actuado con mayor tolerancia ante la disidencia y escuchado las recomendaciones que le formularan desde el MAS y desde distintas esferas de la vida nacional, la historia sería totalmente distinta con relación a la legitimidad del régimen y a la situación económica y social del país. Hoy el MAS participa activamente en la Mesa Democrática Unitaria, alianza de partidos y organizaciones de la sociedad civil que busca restablecer la institucionalidad democrática y devolver la paz al país, seriamente amenazada en los últimos años del mandato de Hugo Chávez Frías, el cual ha estado signado por el autoritarismo, la demagogia, el populismo, la incompetencia y corrupción.